Mi colega Maivy Cruz en éste su comentario resalta el trabajo de la Casa de Cultura en la comunidad.
La casa de cultura constituye el alma de
cualquier comunidad. De esta institución nacen y crecen nuevos talentos
creativos, nace el arte más joven que permanecía sin descubrirse, sin relucir
en un pueblo ávido de cultura.
Pienso que en San Antonio de los Baños, la
Casa de Cultura “Raymundo Valenzuela” destaca el quehacer de muchos jóvenes
pertenecientes al Movimiento de Artistas Aficionados. Sus afiliados, por
ejemplo, solistas o declamadores, participan habitualmente en peñas,
espectáculos, jornadas recreativas o galas político- culturales del municipio,
un ejemplo del uso adecuado que se hace de la institución en el Ariguanabo.
Hemos escuchado además sobre la Brigada de
Instructores de Arte “José Martí”, integrada por 14 jóvenes graduados en
diferentes cursos de esta especialidad. En mi opinión, vale resaltar el mérito
de aquellos de sus miembros que apoyan la realización de los talleres de
apreciación y creación, específicamente en manifestaciones de literatura, danza
y música.
Durante este verano los talleres constituyen
uno de los regalos brindados por la Casa de Cultura a los niños y jóvenes del
municipio. Además se trabaja mediante actividades de extensión en difundir los
conocimientos teóricos y prácticos sobre el arte, así como los números culturales
de los instructores por los cinco Consejos Populares y las 59 circunscripciones
ariguanabenses.
Es el bregar de la Casa de Cultura, alma
comunitaria que llega a todos los que gustan del arte, una vía para el disfrute
y la recreación sana, con sus puertas abiertas a favor del bienestar social.
